Un latido extra


He estado una temporada larga del huelga bloguera (¿se podría decir así?) y los más cercanos saben por qué. Primero vino el verano y en agosto ya se sabe... le apetece a una desconectar con todo mobiliario que le recuerde el trabajo, así que me dejé el ordenador en casa y me fuí a disfrutar de las sardinitas malagueñas y de las migas de las Alpujarras.

Pero a la vuelta de las vacaciones, el 11 de septiembre (lo recuerdo por los significativo de la fecha), me sentí como si tuviera un caballo galopando en mi garganta, fuimos al hospital, me hicieron un electro, me enchufaron a un monitor, y me diagnosticaron extrasístoles ventriculares muy frecuentes. Se me cambió el chip en el cerebro, en el ánimo.

Tras varias pruebas, la cardióloga me dijo hace unos días que no tengo ningún problema estructural en el corazón, pero que lo del latido extra (más fuerte que los demás) con su correspondiente pausa posterior, viene de lejos, no se cura y es irreversible. No es grave, pero molesta y cansa, no se ve, pero se siente. Aunque parece que definitivamente se me está pasando el susto.

¿Las causas de los latidos extras? ahora lo llaman tensión emocional, estres, ansiedad, angustia, somatización de los problemas, y dicen que todo está en el cerebro, incluso el alma. Pero ahora comprendo por qué siempre se ha dibujado un corazón herido para expresar el sufrimiento.

De todas formas y como no tengo nada grave, voy a darle la vuelta al concepto de latido extra, a ver qué os parece. De aquí en adelante el blog se llamará así. En positivo.

2 comentarios:

el pato dijo...

Que bueno que hayas regresado. Que bueno volver a leerte.

Elena Ramírez dijo...

Villa Ramírez? Yo Ramírez Villa, curioso, ¿eh? te dejo la dirección de mi fotolog, pasate si quieres.

http://www.fotolog.com/elenaravi

Dew¡¡¡