En aguas estancadas, ganancias de mosquit@s*

“En aguas que se mueven no se paran los mosquitos”, afirma el Dr. Joao Curvo. El fanatismo a las ideas propias puede convertirse en un peligroso estancamiento mental con consecuencias funestas tanto para el que lo sufre como para quienes le rodean. Un fanático es aquel que desconoce las convicciones del otro, se cree dueño de la verdad, y se encierra dentro de los límites de sus creencias.

Una mente estancada es el manjar preferido de los mosquitos de la testarudez, la intransigencia y la ignorancia. Es una fuente de miedo a lo desconocido, de resistencia al cambio y a nuevos aprendizajes. La inflexibilidad crea una falsa sensación de seguridad, que es acrecentada se comparte con otros que piensan igual. El fanático puede caer en el extremo de negar la existencia de quienes discrepan con él. Ese aferramiento a “su” verdad provoca reacciones a la adversidad con frustración, mal humor, tensión, irritabilidad y pérdida del control personal.

Al percibir esta inestabilidad mental, el fanático puede paralizarse ante las crisis o reaccionar con agresividad y violencia contra quienes discrepan de él. Su débil inteligencia emocional le ofuscará su razonamiento y esto bloqueará el discernimiento para el análisis de realidades y la toma de decisiones. El desahogo de esta agresividad puede dirigirse contra su propia familia, sus compañeros de trabajo y su salud personal. Los “mosquitos” del irrespeto, la prepotencia y el sufrimiento desencadenan un aislamiento social que comparte con quienes piensan como él, pues con ellos busca una dosis de apoyo para su falsa y debilitada autoestima."

Sigue leyendo el artículo de Germán Retana en el blog "Por la boca vive el pez".

* El título del post es mío, el del artículo es otro como se puede comprobar en el blog de Julia Ardón, comunicadora, fotógrafa y empresaria de Costa Rica.

Gracias M. Carmen.

2 comentarios:

Nenúfar solitario dijo...

Gracias a tí, necesito explicarme lo inexplicable y confirmar que no soy yo "la enferma". Un beso.
La chica de la habitación de al lado.

huyamos... dijo...

enfermas?? no, no que va. En todo caso locas de atar! jajaja. Pero no te preocupes nuestra locura es más sana que todas sus corduras juntas.