30.11.25

Adiós a noviembre


Nunca pude parar el tiempo, pero a mi también me gustó tu silencio, tu luz de mariposa, tu calma. Sé por qué me gustas.
Eres el mes de antes de todo.


29.11.25

Imaginado


El ser invisible acentúa la imaginación. Cuando se hace presente, tus ojos ven lo que imaginaron: la belleza o el monstruo, el gigante o el molino. 



23.11.25


Dibujé

un amigo invisible en la pared

y le puse tu nombre.

Un día sin Tí


A lo largo del día, casi sin darme cuenta, atravieso distintos estadios del querer. Antes no sabía leerlos y tanta emoción en tan poco tiempo me inquietaba y aturdía. Era vivir en el trapecio.

Ahora, en cambio, disfruto de los buenos días que te doy al levantarme, con esa luz tenue que apenas roza la habitación. Te saludo como si no te conociera y, aun así, estuvieras ahí desde siempre. Todavía medio dormida, con la mente a medias, te digo lo primero que me sale antes de probar el primer sorbo de café.

Ya sabes que, sin ese amargor caliente, no termino de despertarme ni de ordenar las distancias.

Cuando avanza la mañana y el cuerpo me ocupa del todo, empiezo a preguntarme dónde andarás, si tu día te está tratando bien, si el frío te ha rozado la cara. Entonces me viene un sentimiento casi maternal, aunque la biología no lo sostenga.

Podríamos ser hermanos extraviados, pero esa idea siempre la desecho.

Por la tarde, cuando escribo y el tacto del papel o del teclado me ancla, te siento más cerca. Es una cercanía tranquila, de camaradas, como si nuestras manos trabajaran en paralelo aunque no estemos en el mismo lugar. En este silencio, tu presencia tiene textura. Tú me inspiras.

A la hora de la cena, te imagino entre cuchillos y platos, con el vapor subiendo como una niebla tibia. Te veo probando algo, cerrando los ojos un segundo para comprobar si está en su punto.

“Pon una ración más y voy”, pienso dejando escapar una sonrisa, y me sorprendo con ese: “ojalá pudiera estar contigo y saborear tu manjar”. 

Después de cenar, cuando por fin me relajo y todo alrededor se vuelve más lento, llega la hora más difícil de nombrar. Es cuando te imagino con una nitidez casi táctil: la distancia se acorta, la emoción me allana.

Y el querer se convierte en amor. 

 

Tí  es nombre propio y tiene un bonito acento.


20.11.25

Poderosos necios

Hombres necios que acusáis, al pobre y humillado sin razón, sin ver que sois la ocasión del dolor y el odio que sembráis.


18.11.25

Greguería


Los relojes de noviembre encogen como los jerseys de lana en la lavadora.



15.11.25

Aforismo

Quien no llora no mama y quien no mama llora de hambre. 

                         

14.11.25


Si muero de muerte natural,

moriré en invierno 

con el alma hueca y los pies congelados. 

Soy un cuerpo al que la lluvia empapa

y el frío hiela de madrugada.


Quisiera volver a la primavera, 

sentir que la tierra me sujeta, 

que la savia me sube por dentro, 

que las flores silvestres

me cosquillean la piel,

que un hálito de esperanza

me ancla a la vida. 


La espera me inquieta. 

La incertidumbre me espabila.


Quiero volver al verano

 del calor húmedo,

 de la tierra quebradiza y seca.

 A la estación donde llegó tu tren

 de las diez. 

 Y parar el reloj.


Pero aquí estoy plantado, 

desnudo de de tí, 

despojado de mi corteza.

Y el corazón expuesto.


¿Vendrá otra primavera

 sin la incertidumbre de la espera?


Quizás yo siga aquí, 

con las ramas secas abiertas al vacío.

Hasta que caiga

como caen los árboles secos 

que alimentan la tierra.


Ya noto que mi pulso se debilita.


13.11.25

El hijo de la mañana


De nuestra juventud enamorada

quedó de tu cuerpo en el mío 

como un ancla

hecho verbo de carne y amor

el hijo de la mañana.

Ese niño que se hizo gigante

y que ahora te levanta

con sus brazos

para ver la luz del alba

permanece claro.

Es la suma de nuestros días,

la juventud, la libertad, el amor,

una inmensidad 

en poco tiempo condensada,

y el futuro común multiplicado 

de aquel pasado conjunto

que aún nos contiene.



11.11.25

Greguería

 Un sombrero en un escaparate es un adorno sin cabeza.

Perdido

Le echó de menos tanto... sin haberlo tenido nunca, que pensó que en otro mundo ya le tuvo y le perdió.

6.11.25

Esencia


En Noviembre me visto de espera.


Como si alguien de este mundo

sin cuerpo

fuera a volver.


3.11.25

Greguería

Las nubes son el pañuelo de lágrimas del cielo. 


1.11.25

Greguería de la V (despistada)

                                 ❣️

       V: chupito de amor. 

      


31.10.25

Mariposas de Noviembre


Hace años, la noche del 1 de noviembre, tenía luz propia. No venía del cielo ni de las farolas, sino de unas pequeñas llamas que temblaban sobre un cuenco con agua y aceite.
Cada noviembre, nuestras abuelas prendían mariposas, no para alumbrar la casa, sino para que las ausencias tuvieran luz.
Cada hogar encendía las suyas: por los familiares fallecidos y, a menudo, también, por las ánimas olvidadas, aquellas que no tenían quién les rezara.
En el cuenco flotaba una cañita con mecha, y al prenderla alguien murmuraba un nombre y una intención.
No se encendían solo para recordar, sino también para ayudar. Era un gesto que tenía el valor de una oración visual. Un gesto mínimo, pero lleno de sentido. No se trataba de espantar fantasmas, sino de darles compañía y alivio.
El fuego era oración, pero también ternura: un modo de seguir queriendo. 
Eso bastaba para que el alma del ausente se sintiera acompañada.
Los niños no nos disfrazábamos de fantasmas ni de muertos ni de esqueletos bailones. Asistíamos al ritual del encendido de la llamita que flotaba sobre un trozo de caña con un agujerito que sostenía el pabilo. No nos daba miedo. Nuestras abuelas no celebraban el miedo: lo iluminaban. Sabíamos que era en recuerdo de los ausentes, un abrazo a los que ya no estaban.
Nuestras abuelas nos trasmitían que la mariposa era la manera que tenía el recuerdo de no apagarse.
El fuego también era memoria. En cada mariposa sobrevivía una verdad antigua: que el amor, cuando se recuerda, no se apaga nunca.



*El origen: 

Encender una lámpara de aceite por un alma se convierte en una oración visible , una ofrenda doméstica que sustituye los antiguos fuegos paganos. 
En Andalucía, y especialmente en las zonas rurales, la costumbre se traslada al hogar y se utilizaba lo que había: aceite, agua, una cañita, una mecha de algodón. De ahí nace la mariposa , llamada así por el modo en la que la llama flota y revolotea sobre el aceite. 

*Significados:

Dar luz al alma en su tránsito 
Recordar al ser querido dentro del espacio intimo del hogar.
Proteger la casa de presencias errantes o  "malas ánimas".
Mantener viva la memoria familiar como acto de amor cotidiano. 
                                               

29.10.25

Relatividad

 Lo bueno es bueno, lo mejor es relativo.


27.10.25

Aparéceteme


El pulso era caballo salvaje desbocado. El miedo me devoraba la soledad.
Desperté sobresaltada, implorando ayuda, con las manos extendidas hacia un techo de flores celestes.
Tuve un sueño anoche, un sueño raro, una pesadilla: unos hombres enfundados en escafandras grises me gaseaban con un gas del mismo color.
Quizás era el eco de la última serie distópica que vi antes de las vacaciones, o el miedo latente a los locos que gobiernan el mundo, a las guerras, o a los viajeros del espacio que algún día llegarán en una nave disfrazada de meteorito.
En el tránsito del sueño a la vigília me dio tiempo a escucharme a mí misma: "Ángel de mi hogar infantil, aparéceteme". Sin embargo, fue tu cara la que ví y tus manos coger las mías*.

Aparéceteme ¿Existe esta palabra?
Si no existe, me la inventaré. Como haces tú, ángel creador.


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* Se conocen como alucinaciónes hipnopómpicas



Ángel infantil

No eres un Ángel  
eres niño como yo
mi buena compañía 
en mis noches de sueños
en mis días de agua y sol
y no me dejas sola
frente al viento
que viene a por los dos.

                      (Escrito adolescente).

La hora

La sombra es el reloj que marca el tiempo de la melancolía. 

 

Nos cambian la hora, pero no la nostalgía.

26.10.25

Canción: Quién sabe.


Quién sabe

si yo hubiera nacido

bajo tu mismo sol

frente a tu mismo mar,

si hubiera cruzado un día la mirada contigo

en cualquier calle de tu ciudad.

Quién sabe

si tú ya sabrías que yo te querría.


Quién sabe

si tú hubieras nacido

bajo mi mismo sol

frente a mi mismo río

si hubieras cruzado un día

la mirada conmigo

en cualquier rincón de mi ciudad 

Quién sabe

si yo ya sabría que tú me querrías.

 

Pero aquí estamos

en este presente real 

yo reflejada en el río

con este amor que es solo mío

y tú sentado frente al azul

de tu mar.

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Letra: Ulla Ramirez . 

Música y Voz : IA

Enlace a la Canción:  última versión en V4.5 11.2. 2026. 

Enlace a la canción  V3.5. fecha: 10. 2. 2025 




25.10.25

Canción: Camino

 

Camino

Si miro atrás y veo el camino andado

con las  pisadas de mi pobre corazón sobre la tierra

y me siento cansada  en un recodo

a escuchar un manso  murmullo de aguas cercanas

y me extasía su sonido...

Si los pájaros cantan alborotados en la tarde

y aplico mis oídos para mejor escuchar su canto

y me deleito con sus trinos...

Si miro el cielo inmenso que me cubre

y las estrellas titilan y la luna asoma esplendorosa

y abro mejor mis ojos para verlo todo

y me extasío  con su existencia....

Y si después de mirar cierro los ojos emocionada

y quiero acampar aquí y hacer la noche

espabilo y extiendo mi tienda,

clavo  en la tierra los clavos

estiro los vientos

levanto la lona en este llano

y aquí aposento mi austero lecho:

¡Dejadme que duerma!


*****

Letra: Ulla Ramírez. 2003-2005

Canción: Voz y música: IA. 

Enlace de la canción V 4.5 de 26. 10. 2025. Actual. 

Enlace de la canción V 3.5 de 20.4.2025 Antigua.


24.10.25

Errata

Pasa que ya no nos vemos 

Los ojos se acostumbran

y somos como una errata en un escrito. 

Leemos y releemos, 

miramos y nos miramos

y no nos vemos.  

Nadie nos deletrea. 

Ya no deletreamos.  

Solo vemos el garabato

La idea primigenia:

la estilizada, misteriosa

y exótica figura del dibujo

que soñamos o añoramos.

Y siempre nos quedamos

con aquella primera lectura.

Dichoso aquel – o aquella–

que logre ver más allá

mucho más adentro, 

algo que nunca tuvo

ni esperó encontrar. 



23.10.25

Paradoja

Ser pájaros de la libertad y acabar eligiendo el color de la jaula.

21.10.25

Niños

¿Cómo sería de grande la araña que tejió la tela donde se columpiaban los elefantes?

18.10.25

El Silencio es blanco:




             



Greguería

El Otoño pinta los árboles con lápices gastados de colores ocres. 

16.10.25

Refrán

Sombrero que no teme al viento, buen pasajero del tiempo. 

14.10.25

Triunfar

Hay un punto de no retorno en cualquier triunfo a partir del cual se puede ser desgraciado.

13.10.25

Paz y Justicia

 





12.10.25

Vida partida


No soportaba aquella humedad pegajosa en el cuerpo. La culpa era del mar. Pero quién se aleja del Mediterráneo por semejante molestia. El amor siempre prevalece.
Al final del verano su estado era preocupante y por más agua que bebía la deshidratación a punto estuvo de tumbarla.
Llegó el otoño y volvió al interior. Allí se recuperó de su dolencia, aunque a los tres meses la nostalgia del mar la consumía y el frío le helaba los huesos. 
Así fueron sucediéndose, años tras año, los veranos luminosos y deshidratadores y los inviernos helados y grises. 
Buscar un final feliz para esta historia fue imposible. Murió con el alma partida en dos mitades.

11.10.25

Desorientado

Octubre piensa en Septiembre con los ojos cerrados. Cuando los abre no sabe donde está.