15.5.26

Ola azul


No llegué a ninguna orilla, ni choqué contra las rocas. Olvidaste pintarme, pintor.

Improvisación


El mar, la mar,

el misterio,

la curiosidad.

Te zambulles en él.

Te dejas mecer,

arrastrar,

perder pie.

Y sigues hacia adentro,

solo por ver

hasta dónde llega.

Te cansas

y te haces la muerta

para no ahogarte,

hasta que el agua

te devuelve exhausta

a la orilla.



13.5.26

Vínculo

 «Me gustaría tener un agujerito por el que poder verte» me decía mi abuela cuando nos escribía. Yo le dibujaba el agujerito en la carta de vuelta, debajo de la firma de mis padres. Ella me contestaba, en la siguiente, que había mirado por él y me había visto. Yo la creía. 

9.5.26

Hoja


Quisiera ser hoja de hiedra

cortada de tu jardín

la misma que un día

verde

se aferró a tu muro.


Para quedarme para siempre

seca

entre las páginas del libro

donde tu tiempo se escribe.

.

7.5.26

Entero


Tenía un corazón roto,

partido

por la mitad.

Ahora lo tengo entero.

Ya no te lo puedo dar.


6.5.26

Contornos


Lo que no se alcanza a nombrar

se dibuja en sus contornos.

Si no existiera la palabra


isla

el mar la dibujaría, 

dejando en su centro

un espacio de 


soledad

Si no existiera la palabra soledad

¿cómo trazar sus límites?

Un cuerpo sin abrazos

y en el centro,


la grieta
     



1.5.26

Parada

Él no quiso regalarle ni un minuto más de su tiempo y a ella se le paró el corazón.

Mayo

Tú eres mayo; prefieres las amapolas. Esas flores jóvenes y rompedoras que se abren al sol en un instante y se deshojan y mueren en los brazos del ocaso.
Yo, sin embargo, acaso sea esa hoja de hiedra que se secará, perdida, entre las páginas de tu calendario.





Microluna


Tú me llamas Microluna

porque estás muy lejos

y me ves más pequeña.

Pero yo estoy en mi Apogeo.

La distancia no empequeñece

solo te deja sin medida.

Y aun así, 

yo te miro y tú me miras...


30.4.26

Puente

Tiende tu puente tres veces y si nadie lo cruza, recógelo antes de que el cielo lo oxide.

28.4.26

Nido


Como el pájaro sastre

hace su nido,

mis amores son hojas

cosidas,

mis versos, los hilos.

23.4.26

Un libro


Todo lo que yo quiero de ti

se resume en dos palabras

Luego el libro se abre

y las palabras se multiplican.

Mientras haya palabras entre tú y yo

seguiremos leyéndonos.



  En la imagen, texto adaptado
           para el día del libro 

22.4.26

Insomnio

Insomnio sin vendaval ni tormentas ni truenos ni diluvio ni fantasmas ni espíritus ni dolor de muelas. No puedo más. Me voy a tomar un yogurt antes de volver a pensar. En tantas horas me da tiempo de pasar por todos los estados de emoción posibles. Voy de lo mejor a lo peor, ida y vuelta. Transito por recuerdos, imágenes, palabras, muchas palabras. Ya me faltan. No escritas. Dichas, contadas. A viva voz. Un abrazo. Cuéntame tu reverso en esta noche de insomnio que no puedo conciliar el sueño y en vela resisto con los ojos abiertos por si llegas vestido de sueño. Cántame una nana, a ver si me duermo.

(Escritura automática de madrugada).

18.4.26

Finales


Estar en el cuento no significa saber cómo acaba la historia. Escribir un cuento, a veces, tampoco. Algún personaje se te puede rebelar y hacer lo que le de la gana. Tu eres como dios, los creas, pero ellos deciden. La próxima vez ten cuidado con el bueno.

16.4.26

El cuento del camello

La mujer se sentó junto a la mesa para coser el botón a la camisa de Martín. Abrió el costurero y vio que no tenía aguja. Se levantó y fue al pajar. Alli encontró al camello desesperado queriendo entrar por el ojo de la aguja que ella necesitaba. Hablaron. La mujer le ofreció toda la paja a cambio de la aguja.  El camello se fue al mercado del pueblo más cercano, a diez kilómetros, vendió allí toda la paja y se le perdió la pista. A los tres días volvió.

— ¡Soy rico! – exclamó el animal –¡Soy rico! Vengo a que me des el botón, la aguja, la camisa y todo lo que tengas.

— No te servirá para entrar en el cielo –le dijo la mujer.

— El cielo ya no me importa.


16.3.2025


15.4.26

Física

Incluso cuando crees que tu vida permanece inmóvil, tu corazón está en movimiento.

11.4.26

La llorona

Llorar sola es llorar para ti. Las lágrimas no piden socorro ni consuelo. Son más limpias porque no se reprimen. Y caen para dentro o para afuera según les venga en gana. El pañuelo las recoge, pero no las frena y duran lo que tienen que durar.  Si no te ve nadie,  nada tienes que explicar y el llanto es más libre. Al final, no te tienes que mirar en el espejo porque nadie te va a preguntar por qué has llorado. Cuando todo termina te queda la resaca y te viene a la cabeza aquella canción en la voz de Rafael con la que se burlaban de ti cuando eras pequeña.  

9.4.26

Luna


Vive la luna de miel con su cara oculta y juega a rayuela en el agua, tan feliz como sola en el centro del cielo, tan redonda como un pan de pueblo, tan poderosa como una mujer en su reino. Olvidada de aquel toro enamorao y del hombre que la pisó.


Publicada el 19 de enero de 2024.

Volver a la Tierra


Sé lo que hay que hacer para volver a la tierra. Desconectar mi mente y apagar mi corazón. El día que lo haga estaré muerta.


7.4.26

Reloj ⌛

El reloj de arena mide el tiempo que se nos va cayendo.


5.4.26

Pregunta

¿Por qué no cambiamos el tiempo en vez de adaptarnos a él? 


2.4.26

Pena


Me da pena la luna

La luna llena de miradas

de los cuatro puntos cardinales 

de la Tierra enamorada. 

Mito poético 

Espejo de plata

Ojo del cielo

Archivo del tiempo

No te dejes conquistar

Tú, no. 


1.4.26

Este abril


Abril: primavera incierta que duele. Las flores nacen y los niños mueren.

31.3.26

Volver


Ojalá envejecer fuera

retroceder en el tiempo

y volver a ser niños. 

Y morir, volver

al estado de no nacidos

para nacer otra vez

y empezar por el principio

sabiendo lo vivido.


30.3.26

Parto

 
El poema nació sin anestesia.

Fuegos


Donde hubo fuego,

quedan versos.


Donde el fuego no llega,

los versos prenden.


29.3.26

Greguería


El desamor saca punta al lápiz que dibuja el alma.

24.3.26

Sobre fondo azul...


los zapatos bailan solos cuando nadie los ve. 





Intermitencia


La lámpara parpadea. Sospecho que la luz miente.

21.3.26

Flores


La primavera no tiene la culpa. Hay que seguir poniendo flores. 



18.3.26

La avaricia


Es bueno que la avaricia rompa el saco porque todo lo que hay dentro está podrido.

13.3.26

Exilio


La escritura es el espacio alternativo de emociones y sentimientos exiliados de la realidad.


11.3.26

Distopías


El ser humano, en su infinita capacidad de autodestrucción, siempre podrá superar una distopía hecha realidad con otra de más calado. Que no se apenen los amantes del género.

Greguería


Un sombrero en un escaparate es un adorno sin cabeza. 

9.3.26

Sentimiento. Canción


Sueño,

sueño que se sueña

y se queda en sueño.

Metáfora,

que te lleva dentro

donde nadie entra.

Poema,

que hace el amor y no la guerra

y me desarma.

Cuento,

Cuento lo que no tengo,

lo tengo mientras lo cuento.

Invento,

Invento lo que no existe,

y existes mientras lo intento.

Imposible,

Imposible es vivirlo,

imaginado es más cierto.

Inalcanzable,

Inalcanzable al tacto,

y yo lo siento.

Inconveniente,

Inconveniente según el manual.

Platónico,

tan plano y tan tópico,

tan lejos de la piel.

Utópico,

Es tan práctico decirlo

y tan fácil definirlo.

Sentimiento,

lo siento mientras lo pienso,

lo pienso mientras lo escribo.

—————

Título: Sentimiento. V4.5

Letra: Ulla Ramírez. 

Voz y música: Suno. Creada el 2.3.2026

Hay tantas versiones como palabras claves. Cada una con su título.

Iré poniéndolas todas alternativamente. 


Enlace canción: Metáfora. añadida el 2 de mayo

Enlace canción: Imposible.  añadida  el 25 abril.

-------

Enlace a canción: Invento.  Más escuchada

Enlace canción : Inconveniente. Melodía bonita, sin voces agudas.

Enlace canción: Inalcanzable. Estilo Bossa Nova. Nueva (5 de abril). 

—————

El origen de la idea:

Título: Solo palabras. Enlace

Ulla Ramírez. 9.4.2025

 V- 324


27.2. 2026 


Hallazgo


En el desamor, el corazón hace mudanza y descubre lo que tenía guardado.

8.3.26

Todavía. Canción


Dicen que el verano

no vuelve dos veces,

que la piel aprende pronto

a despedirse.

Que en otoño

se baja el telón despacio,

que el deseo se recoge,

se plancha, se dobla,

y se guarda en el armario.


Ellos resultan “interesantes”,

nosotras, “fuera de escena”.

Ellos suman experiencia,

nosotras restamos belleza.


Nos borran del espejo,

nos llaman “recuerdo”

y nos sientan al fondo

del banquete del tiempo.


"Sonríe, se amable,

agradece el asiento.

Gestiona tus emociones

Controla tus sentimientos."

¿Quién firmó el decreto

que clausura nuestro presente?

Todavía sabemos elegir,

todavía miramos de frente

No pedimos permiso.

Nosotras, estamos aquí.


No es rabia lo que nos mueve,

ni la nostalgia de ayer

es la dignidad de nuestro tiempo,

el derecho a nuestro ser.


Todavía nos corre la sangre,

todavía nos vibra la voz.

No somos cifra, ni calendario,

no nos archiva el reloj.

Todavía amamos la vida,

todavía sabemos sentir.

No pedimos permiso.

Nosotras, estamos aquí.

———

Canción: Todavía estamos aqui

Letra: Ulla Ramírez 

Música y Voz: Suno


Enlace a la canción  (letra adaptada. versión 16-3-2026)

Enlace canción (versión más reciente 22-3-2026)




7.3.26

Reloj ⌛

El reloj de arena es la forma que tiene el tiempo de caerse

El poeta...


con amor nace y con desamor se hace.

6.3.26

El desamor


El desamor se escribe cuando ya no tiene quién lo lea.

4.3.26

En algún lugar mágico


Llevo la última sonrisa de mi padre en mi retina. «Ven a verme», me dijo. «Claro que vendré», le contesté desde la puerta, y al día siguiente ya no estaba. Él y yo sabemos que algún día cumpliré mi promesa.

Escribía poemas mi padre. Recreaba historias que había vivido y soñaba vidas que no pudo tener. Era un gran conversador. Los últimos dos años de su vida me convertí en la escribiente de sus recuerdos —perdió la vista y, al final, la memoria de las cosas por culpa de un problema vascular— y recorrimos juntos el camino de vuelta a una infancia sin retorno, reviviendo sus juegos de chiquillo en un parque con palomas. Se fue sonriendo como un niño. Un niño demandante de atención, cuidados, escucha y mimos. Un ser vulnerable, sensible, a veces irascible, sobre todo al principio, pero tierno.

Qué gran paradoja: mi padre ya no era el padre que yo había tenido toda la vida:  ya no reñía, no mandaba, no tenía aquel torrente de voz, ya no me controlaba, ya no me había enviado a un colegio interna, ya no le guardaba yo ningún reproche, ya él, a mí, no me había hecho ninguno. Nada de aquello tenía ya importancia. No podía leer, ni escribir, ni ir a las tertulias, ni dar sus largos paseos diarios, ni hacer nada. Y me necesitaba. Él, que siempre había tenido más energía, más optimismo, más vitalidad que yo, ahora me inspiraba una gran compasión.  

¿A dónde iría a parar toda aquella energía y las ganas de vivir que siempre había tenido? 

Tras los primeros meses de desconcierto, en los que ni él mismo entendía lo que le estaba pasando, mi padre se olvidó de sus eternas obsesiones y volvió a sonreír.

¿Por qué sonreía mi padre tanto? ¿Qué tenía en la cabeza?

Serían las dos o las tres de la madrugada, no lo sé; las luces de la habitación estaban ya apagadas. Alguna débil se mantenía encendida para no andar a oscuras en caso de necesidad. Afuera, todo estaba en silencio. Hasta que mi padre empezó a llamar a Pepe. A voz en grito. 

—Pepe, Pepe. Pepe. Vámonos al barco. Vámonos a jugar al barco, Pepe.

Me levanté del sillón como un resorte y me acerqué a la cama.

—Papá, papá, escúchame, mírame, papá, no grites. Es de noche y hay que dormir. Hay más personas en la habitación. No estamos en casa, papá. Esto es un hospital, es de noche. Tienes que estar en silencio, ¿me entiendes?

—Pepe, Pepe, Pepe, vámos a jugar al barco. Pepe, Pepe, Pepe —repetía mi padre, con el mismo tono de urgencia e insistencia que la sirena de una ambulancia.

—Papá, calla ya, no grites. Deja a Pepe en paz, que está muy tranquilo en su casa. Pepe está dormido, lo vas a despertar.

—Vámonos al barco, Pepe. Vámonos a jugar al barco.

—¿Qué barco, papá? Tu hijo Pepe no tiene ningún barco.

—Pepe, vámonos ya al barco de Gabriel. Remeditos, Remeditos, ¿dónde está Remeditos?

En ese momento me di cuenta de que mi padre no estaba llamando a mi hermano, sino a un primo suyo, en cuya casa vivió unos años después de quedarse huérfano de padre y madre. Pepe y Remeditos eran hermanos y tenían casi la misma edad que mi padre, unos doce o trece años. Y mi padre los llamaba para ir a jugar. No era un recuerdo. Lo estaba viviendo.

A partir de aquel día, mi padre me retransmitió en directo su niñez, de viva voz. No salía de mi asombro: su infancia estaba localizada en algún lugar mágico de su cerebro dañado. Intacta. Tal como me la había contado antes de enfermar, más algunos episodios inéditos. 

Volvió a los años de escasez y a la tristeza por la falta de sus padres y de su hermano mayor que desapareció en el frente, pero tambien vivió momentos de alegría, de cariño. Compartió mesa y trabajo con una familia de siete: café de cebada, gachas con picatostes, pan de habas, sopa de Maimones, amarrar tomates, buscar leña y cuidar cabras.

Cerca vivía Elena, otra hermana de mi abuela, y su marido, Gabriel, hombre de campo y de mar. 

Mucho después de la muerte de mi padre, hace unos años, en un mapa antiguo de la zona, vi que cerca de la casa donde vivían Antonio y Modesta había una finca que se llamaba El Barco. Así que no era un barco donde iban a jugar. 

Un verano fui a conocer sobre el terreno esas casas. Mi padre iba conmigo. Él y sus ganas de saber. Él y su curiosidad. 

Yo estaba ya, desde hacía tiempo, enfrascada en averiguar la historia de mi familia.

Todas las familias tienen una historia.


Nota: Antonio y Modesta vivieron en la Casa Colorada. Valle Niza. Almayate. Málaga. Gabriel y Elena, en la Loma de los Burgos. BenajarafeGabriel, posiblemente tuvieran alguna suerte de tierra en El Barco. 

* Maimones

2.3.26

fugaz


El presente siempre pasa. 

Deseo

 
Varita de virtud, entra en los cuerpos de los dioses de la guerra y destruye su poder. 

1.3.26

Greguería de Marzo

 Mensis Martius: los fuertes lo esperan para la guerra, yo para la flor.

27.2.26

Niebla


Te irás...
Y no me alcanzará ya la fantasía.
Tu imagen se me irá diluyendo en mi propia niebla.

26.2.26

Mundos


Estabas en tu mundo porque no había nada más interesante. 

El otro era solo un espejo con wifi.

Un lugar donde contarte. 

25.2.26

Abandonos


El dia que se marchó

no le pidió disculpas 

por dejarla a oscuras 

sin luz para alumbrarse 

sin sangre para vivir 

sin corazón para sentir. 

Le dejó

la cama sin hacer

la nevera vacía

el coche sin gasolina

los platos sin fregar 

la basura sin tirar

la ropa sin recoger

la pierna herida

el alma dolida

y ni agua en la mesilla.


Pero antes de morir

él volvió.

llamó a la puerta 

y suplicó que lo enterraran

con su mujer. 


Ella resucitó antes del tercer día 

y desde fuera le gritó

disculpa si te dejo solo

y en penumbra.

Necesito toda la luz para 

alumbrarme

Todo mi plasma para vivir. 

Y todo mi corazón

para olvidarte.


22.2.26

La verdad. Canción


El reloj marca la hora de costumbre, 
en la mesa se miran de paso. 
Las palabras gastadas suenan huecas
y todos los días parecen lunes.

Se repiten los besos aprendidos, 
las preguntas sin ganas de hablar.
Se sonríe por no romper el día,
se finge normalidad.

Duermen al lado de un cuerpo
que ya no sabe abrazar
en el espacio que queda
el vacío no se va.

Siempre se va pronto, 
siempre llega tarde, 
el tiempo es buena excusa
para no quedarse. 

Y no es un día, 
ni una estación 
es no sentir la vida 
es sentir el desamor. 

No les cubre el mismo cielo,
no les salva la misma fe. 
ni sienten el mismo miedo. 
ni la misma forma de caer. 

Se apaga la luz del día
No queda nada que fingir. 
La verdad se sienta en la cocina
y sabe decidir.

Letra: Ulla Ramírez . 
Voz y música: Suno. V4.5





21.2.26

Doble vida


Toda la vida

has tenido una doble vida.

Una caminaba contigo

por calles de luz

otra se desplegaba

detrás de tus párpados

como un mapa secreto.


Si un juego quedaba inconcluso

la noche lo terminaba

sobre un tablero de sombras

entre risas que nadie escuchaba.


Si el invierno te encerraba

con cerrojos fríos

el sueño abría un océano

donde las olas pronunciaban tu nombre.


Si leías amores que no eran tuyos,

al dormir alguien tomaba tus manos

como si los libros hubieran aprendido

a quererte.


No dormías la vida

la tejías en dos hilos paralelos.


No sé de qué te quejas,
vida mía.

Sentir


Silencio que dueles y acaricias.
Viento que ronda las esquinas de mi casa.
Lluvia que lloras a escondidas
en los márgenes del río de mi cuerpo.
Tienes nombre, 
pero no te puedo nombrar sin quebrarme.

20.2.26

El dilema


 —El sol despunta por el horizonte. El mar sube. Nos quedan dos días. Tenemos que elegir.

— Comamos. Necesitamos energía por si se presenta la ocasión de usarla. Estás delgaducha.

—No quiero comer. Elijo hablar. Hablaré antes de que el mar nos alcance. Es lo que me queda. Contar quién soy.

—¿Para quién?

— Para Ellos,  para los que nos obligan a elegir.

—Come y no hables. 

—No.


18.2.26

Alimentos


No solo de pan vive el cuerpo. A veces, la conversación alimenta más que un plato.

17.2.26

Hacerse la muerta


La rana no estaba muerta. Se hacía la ahogada para evitar la mirada del príncipe convertido en sapo. 

15.2.26

Sótano


Me mudé al sótano, tengo revestimiento hidrófugo e ignífugo. El agua ni cala ni traspasa, el fuego no se inflama, la llama no se propaga. Huele a tierra y el futuro toca mis pies. 

13.2.26

Pantalla en espera de los caracteres de mi teclado

 







Añoranza


Añoro la tinta de tu pensamiento, le dijo la hoja en blanco a la pluma.



9-8-24

11.2.26

Seis preguntas en busca de respuesta

 
¿Es la cruda realidad más cruda cuando se sirve sin cocinar?

¿Tiene receta la cruda realidad o cada cual la sazona a su gusto?

¿Se digiere mejor la cruda realidad lentamente o a mordiscos?

¿Quién decidió que la cruda realidad no podía llevar un poco de condimento?

¿Por qué la cruda realidad nunca llega guisada a la mesa?

¿Se puede ablandar la cruda realidad sin encender el fuego?

Respuesta: 

10.2.26

Maremotos

Desde niña y hasta bien entrada la treintena tuve sueños recurrentes. En  uno de ellos el mar subía de nivel y las olas gigantes cubrían el pueblo.  La primera vez que lo soñé no tenía referencias; ni la tele ni el cine habían llegado aun a mi vida. Eso sí, mi abuela y sus primas, con las que estaba muy a menudo, contaban historias de un maremoto que había sucedido en el lugar sin ahorrarse ningún detalle que ellas hubieran oído contar a sus abuelos.

Hace algunos años, cuando el famoso Tsunami, recordé esas pesadillas.  

Ahora, cuando veo en las redes o en los informativos las imágenes del mar arrasando los paseos marítimos, inundando la costa, también me acuerdo. Cada día veo más cosas que se parecen a mis pesadillas. Pero ahora no me despierto. 

De fantasma a fantasma

Lo importante era la esencia, pero fue mi sábana la que no te gustó. 

8.2.26

Greguería de Febrero


Febrero se guarda un día en la manga para jugarlo cada cuatro años.

7.2.26

Vivir y morir


Mejor morir de amor que de guerra.

Pero mucho mejor es vivir de amor.

Reloj ⌛

La muerte es un reloj de arena al que ya nadie le da la vuelta.

4.2.26

Apagón


La chispa fundió la noche y el día buscó culpables donde solo hubo fantasía.


3.2.26

Invierno


El invierno congela los relojes y las horas resbalan. El tiempo tirita.


31.1.26

Puntuación

La coma existe para hacer una pausa, el punto y coma para explicarse y explicar y los dos puntos para enumerar. El punto y seguido es un ya hablamos, el punto y aparte, el ya te contaré. Y el punto y final, la ausencia.

Sabio

Alguien te promete que serás sabio. Pagas a mil euros la dosis de su sabiduría. La máquina de hacer sabios está en marcha y tus maestros hacen caja. Hoy eres más sabio que ayer. Tu cartera lo siente, pero tu cabeza lo sabe.

30.1.26

Normas

Ella tenía por norma no interactuar, pero hizo una excepción. Él se dolió cuando dejó de ser la excepción a la regla. 

27.1.26

Como un trapo


Tendido al sol

como un trapo al viento

abandonado

colgado de un alambre

pendía

cogido a él con pinzas de la ropa

tendida

tras ser lavado y centrifugado

mi corazón

con tres heridas

no se dio por derrotado

y me parece mentira. 


21.1.26

Locura

Se asomó al pozo y le pareció que no tenía fondo, tiró la piedra y no sonó; gritó eco, eco, eco y el pozo no se lo devolvió. Le pudo la curiosidad más que la vida. 

20.1.26

Respuesta

No le des más vueltas: 

Es la realidad la que te sienta a su mesa y te come cruda. 

17.1.26

Elección

Vivo en mi mundo porque ya viví en el otro.

16.1.26

Pregunta

¿Se nos morirán algunas palabras de tanto usarlas?

15.1.26

Girados

Andamos este enero —puerta entre el ayer y el mañana —girando como un trompo en manos de algún diablo.

14.1.26

Seguir bailando. Canción


Después de hacer los deberes del día

no hay nada mejor que no hacer nada. 

Aquí estoy, en el sofá de las metáforas,

tirada, pensando en ti.

Cierro los ojos y viajo a Florencia,

veo mil maravillas…

Y una más. 

Y bailar, 

seguir bailando hasta morir

de lo que quiera morir

antes de volver a vivir.

Me pongo los auriculares, 

la canción suena más fuerte, 

las luces del salón

se mezclan con mis pensamientos, 

y todo lo que quería decir 

se convierte en ritmo y aire. 

Y bailar, 

seguir bailando hasta morir

de lo que quiera morir 

antes de volver a vivir. 

Y seguir, seguir, bailando sin fin,

hasta que el mundo se olvide de mí 

y yo no quiera salir.


________

Letra: Ulla Ramírez 

Música y voz: Suno V 4.5

Enlace:  Seguir bailando 1 

Enlace:  Seguir bailando 2


8.1.26

Nana popular


Eres chiquita y bonita

eres como yo te quiero

eres una candelita

encendidita en enero.


7.1.26

Enero


Cada día tiene su afán

y cada noche su muerte.

Cada tiempo su reloj 

de bronce dorado 

colgado en la pared.

Cada sueño su despertar

Cada enero su herida.



Enero: fiel a su  historia,
como un reloj que repite el tiempo.

3.1.26

Greguería de Enero

Enero es Sísifo en la cuesta del año.

2.1.26

Los meses del año. Dicho popular

"Treinta días trae noviembre, con abril, junio y septiembre. Los demás treinta y uno, excepto febrero mocho, que solo trae veintiocho".

1.1.26

Promesa

Un nuevo año siempre es una promesa. Ojalá se cumpla.