El mar, la mar,
el misterio,
la curiosidad.
Te zambulles en él.
Te dejas mecer,
arrastrar,
perder pie.
Y sigues hacia adentro,
solo por ver
hasta dónde llega.
Te cansas
y te haces la muerta
para no ahogarte,
hasta que el agua
te devuelve exhausta
a la orilla.
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