No es que ya no me mire al espejo.
No es que ya no me vea.
Son tus ojos los que me revelan.
Hay un punto de no retorno en cualquier triunfo a partir del cual se puede ser desgraciado.
Adios
Rompe el abrazo
las nubes amontonadas
y la lluvia cae, salada,
de tus nublados ojos.
Amiga
Nos dimos un abrazo y tu nube se hizo lluvia; la sal nos escuece.
Pasará
El presente siempre pasa.