Un latido extra
Ojos que ven corazón que siente
13.9.26
9.9.26
8.9.26
5.9.26
Pensamientos
¿Veré mi pesadilla subir por los cañaverales, y anegar los barrancos o me librará la muerte de ver semejante "triunfo" ?
Ganarán la partida las escafandras grises esparciendo sus gases grises?
¿Llegarán de nuevo aquellos bomberos a quemar los libros?
¿El hombre será leyenda para los lobos?
¿La mujer una costilla perdida en un agujero negro?
¿Quedarán solo las hormigas para contarlo?
No es este el futuro por el que luchamos.
Estoy triste por los que se quedan.
Y hoy no quiero corregir nada en la IA. Esa máquina que recopila todo lo que pensamos, formará parte de esta pesadilla.
1.9.26
Septiembre
31.8.26
27.8.26
¿Existe la verdad piadosa?
Quizá haya llegado el momento de inventarla. O quizás alguien ya la inventó sin saberlo. O sabiéndolo, sin ponerle nombre. Pero que yo sepa, no se predica ni se prodiga.
La media verdad beneficia al que la cuenta; la verdad piadosa cuida al que la recibe. No consiste en deformar la realidad ni en ocultarla para proteger nuestros intereses, sino en preguntarnos qué hacer con la verdad cuando la tenemos delante de otra persona. Porque no toda verdad necesita ser arrojada como una piedra. Algunas pueden abrir una puerta; otras, abrir una herida. Y hay silencios que, pretendiendo cerrar esa herida, dejan al otro viviendo durante años con la pregunta. Sin poder cerrar su historia, sin poder colocar la pieza que le falta en el puzzle. A veces, quedarse con una pregunta sin respuesta durante toda la vida duele más que haber recibido una respuesta dolorosa en su momento. Por eso, la verdad piadosa no sería necesariamente una verdad amable. Puede doler. Lo que intenta es evitar el daño innecesario. Su frontera tampoco es sencilla: callar para proteger al otro puede ser cuidado, pero también puede convertirse en paternalismo. Quizá la pregunta que la distingue de la media verdad sea esta: ¿Callo para protegerme yo o para cuidar al otro? Y quizá ahí empiece a existir la verdad piadosa.
25.8.26
Lectura
Y tus palabras se expanden
como las ondas en el agua
al caer la semilla.
23.8.26
Las palabras
16.8.26
Víctima
12.8.26
10.8.26
I El tiempo
9.8.26
II El tesoro
Cada hoja que piso al pasar
cada paso que doy al caminar
es tiempo que vuelvo a desandar.
Las risas perpetuas bajo el chorro del agua
La rana verde en la alberca
El caballito de caña
La rueda que rueda
El columpio del almendro
La hoja de limón
El olor de la mandarina
El primer corazón en el tronco del Paraíso
La trampa cruel del pajarillo
El cigarrón en el calcetín
La chispa del pedernal desprendido
de tu mole pétrea.
para hacerte ofrenda de mi tesoro.
7.8.26
III La Piedra
y mira que las piedras duran
más que los hombres,
que ya el mundo se hizo así
y no tiene arreglo.
La máquina te rompió
y tu herida te cambió la fisonomía.
Pero conservas el aura de mito antiguo.
Mi tatarabuelo creyó la historia
que contaban por estas tierras.
Mi abuela me la contó a mí.
Yo se la conté a mi hijo
y a quien quisiera oírla.
Y escrita está.
Guarda también mi tesoro,
que el fantasma lo vigilará.
Lo tengo hablado con él
que anoche me lo encontré
5.8.26
4.8.26
Me dicen
cuánta verdad me dicen.
Pero el amor no se busca.
Te atraviesa.
Y yo ya estoy atravesada
por el calambre
del rayo que me parte en dos:
1.8.26
31.7.26
30.7.26
Déjame el sueño. Canción
Letra: Ulla Ramírez, 1997-98
Enlace a la canción: Déjame el sueño V4.5
(Última versión: Julio 2026. )
Enlace a la canción: Déjame el sueño V4.5
Estilo: Jazz- bolero. Voz femenina.
16.1.26
