5.10.26

La nota

Ella solo tenía en mente un cuaderno con cinco notas: do, re, mi, fa, sol. A veces, se sentía nota. Y nadie la leía, ni nadie la tocaba. 




4.10.26

Importancia


Nada ajeno es importante para el que ya lleva la importancia puesta. 

3.10.26

Sin palabras


Escribió una canción, pero borró la letra porque su música era altamente sensible.

2.10.26

El tiempo de Livia


Livia nació el 4 de octubre de 1582 en Roma. Durmió plácidamente aquella noche y despertó, en los brazos de su madre, al día siguiente, 15 de octubre.
No fue magia. Los días pasaron, pero esos diez quedaron fuera del calendario.
El 24 de febrero de aquel mismo año, no muy lejos de donde nacería Livia, el papa Gregorio XIII había promulgado la bula Inter gravissimas y ponía el calendario en hora con el sol.
Tampoco octubre era ya lo que había sido.
Desde los tiempos lejanos de Numa Pompilio —a quien la tradición atribuye haber puesto enero y febrero delante de marzo—, octubre había pasado de ser el octavo mes a ocupar el décimo lugar. Pero no cambió de nombre.
Así que Livia nació un día de un calendario que ya no existía cuando despertó. Y nació en un mes que llevaba siglos llamándose ocho cuando ya era diez.
Las estrellas que lucían aquella noche tampoco estaban donde parecían estar. Su luz se había apagado mucho antes de que Livia llegara al mundo.
Livia creció. Y cuenta la historia que cuando alguien le decía que tenía todo el tiempo del mundo, ella solía responder:
—El tiempo del mundo no es el mío.


1.10.26

Baile

 Cuando yo me alejo tú te acercas y cuando estoy cerca tú te distancias. 

28.9.26

Ilocalizada


¿Os acordáis de cuando no existían los móviles y una podía perderse? Pues hoy me he perdido: no estaba aquí, ni allí, ni tampoco en el camino. Nadie sabía donde estaba. Y yo, viendo llover. Oliendo la lluvia. Sin móvil.

27.9.26

Conjuros monos hilábicos


Sal
de
mi
mar

Sal
de
mi
piel

Fin
de
mi
ser

¡Pun!
To
Y
A- par - te.

26.9.26

Greguería


Te acostumbras a estar sola como la Luna, que solo hay una.

Guerra perdida


Nosotros estamos vivos, pero los otros son más y nos están esperando. 

25.9.26

Calendario

Cuando despertó, el calendario ya no estaba allí. 

23.9.26

Otoño

Tengo los ojos nublados. 

22.9.26

Mensaje

Solo quiero conservar lo que siempre me dió la vida: el corazón.

Abras.o.s

21.9.26

Realidad y ficción


Tendí la ropa. El baño de plástico quedó vacio. Era azul.
Introduje una cámara de fotos pequeñita que me habían regalado. Y disparé. 
No tenía ni idea de técnica fotográfica y me dió por jugar con ella. Hacía fotos a cosas pequeñas: una canica, una pompa de jabón, un cristal contra el cielo, un objeto de aluminio, caracoles y conchas marinas en el  agua de un vaso, lámparas encendidas... Desde cerca, desde abajo, al vértice, al límite, a la curva, a lo paralelo...

Lo que vi en la fotografía del baño de plástico me gustó. Azul y negro. El negro no existía antes. 

El baño de plástico era la realidad. Pero lo que yo ví en la fotografía  era otra cosa: un Planeta suspendido en el espacio. En un espacio negro. 

De eso se trataba. De inventar una nueva realidad.  Era 2008.

Más tarde, empecé a escribir en el Blog de forma esporádica. Y sin darme cuenta, hice lo mismo: escribir sobre la realidad poniendo el foco en otro sitio.

Y no me olvidé de mi planeta. Le añadí un punto de luz: un sol que empezaba a despuntar. Un sol naciente. 

Mi planeta me inspiró nuevas ficciones. Ficciones en busca de otra realidad. Algunas buenas y otras malas. Y una muy buena: me enamoré del punto de luz. 

Ahora tengo una ficción perfecta: muy alejada de la realidad. En otro universo.

Y el Universo es complejo.

Es 2026.


       Planeta azul con punto de luz no visible



19.9.26

Vida mía. Canción


Enlace a la canción: Vida mía.  Nuevo estilo.

Letra: Ulla Ramírez. Escrita  2001-2003. En entrada " Vida mía" publicado ya en este Blog. 

Versión 6. Uni de Suno. Septiembre de 2026.

13.9.26

Inicio


Un poeta siempre se mira en la Luna.

Y luego le escribe.

12.9.26

Otra ficción


Estar en continuo  tránsito 

entre el mundo real y el que no existe 

te da otra perspectiva del Final.


9.9.26

En conserva


Con Septiembre yo haría mermelada antes de que se pase. 

8.9.26

Monos hilábicos


No

sé

tú.

Yo,

tan

bien. 


Si

tú

no,

yo

tan

poco. 

5.9.26

Pensamientos


Es la estupidez humana el deshielo que derriba montañas, el río que mata, la marea que se retira a modo de amenaza y vuelve tragándose la vida; la cerilla que vuelve a encender la llama, el incendio del bosque; la locura de la carne desnuda, desvalida y flaca puesta en cobro; el olor del humo detrás del muro. El muro.

¿Veré mi pesadilla subir por los cañaverales,  y anegar los barrancos o me librará la muerte de ver semejante "triunfo" ? 

Ganarán la partida las escafandras grises esparciendo sus gases grises? 

¿Llegarán de nuevo aquellos bomberos a quemar los libros? 

¿El hombre será leyenda para los lobos?

¿La mujer una costilla perdida en un agujero negro?

¿Quedarán solo las hormigas para contarlo?

No es este el futuro por el que luchamos.  

Estoy triste por los que se quedan. 

Y hoy no quiero corregir nada en la IA. Esa máquina que recopila todo lo que pensamos, formará parte de esta pesadilla. 


Tormentera


Cuando un sueño se atormenta, lo mejor es que rompa a llover.

1.9.26

Septiembre


Mes noveno que fue el séptimo porque el año empezaba en marzo. El número no atrapa al tiempo. 

31.8.26

Proveedor


Agosto me trajo un año más y yo le encargué otro. 

27.8.26

¿Existe la verdad piadosa?


Tenemos la mentira piadosa, la media verdad, la verdad a medias. Las tres verdades del barquero. La verdad amarga que es de necios ocultar. Tenemos incluso el "Te voy yo a contar a ti la verdad"  como amenaza, como arma; para hacer daño. Pero no tenemos, que yo sepa, un nombre para otra posibilidad: la verdad piadosa.

Quizá haya llegado el momento de inventarla. O quizás alguien ya la inventó sin saberlo. O sabiéndolo, sin ponerle nombre. Pero que yo sepa, no se predica ni se prodiga. 

La media verdad beneficia al que la cuenta; la verdad piadosa cuida al que la recibe. No consiste en deformar la realidad ni en ocultarla para proteger nuestros intereses, sino en preguntarnos qué hacer con la verdad cuando la tenemos delante de otra persona. Porque no toda verdad necesita ser arrojada como una piedra. Algunas pueden abrir una puerta; otras, abrir una herida. Y hay silencios que, pretendiendo cerrar esa herida, dejan al otro viviendo durante años con la pregunta. Sin poder cerrar su historia, sin poder colocar la pieza que le falta en el puzzle.  A veces, quedarse con una pregunta sin respuesta durante toda la vida duele más que haber recibido una respuesta dolorosa en su momento.  Por eso, la verdad piadosa no sería necesariamente una verdad amable. Puede doler. Lo que intenta es evitar el daño innecesario. Su frontera tampoco es sencilla: callar para proteger al otro puede ser cuidado, pero también puede convertirse en paternalismo. Quizá la pregunta que la distingue de la media verdad sea esta:  
¿Callo para protegerme yo o para cuidar al otro? Y quizá ahí empiece a existir la verdad piadosa.

25.8.26

Lectura


Todos los días te leo el pensamiento.

Y tus palabras se expanden

como las ondas en el agua

al caer la semilla.


23.8.26

Las palabras


Las palabras no tienen ojos, ni nariz, ni boca, ni sonrisa, ni entrecejo, ni frente, ni pelo, ni flequillo, ni piel tersa o arrugada, no tienen edad, ni estatura, pero las palabras si tienen alma. 

22.8.26

Greguería del peine

 Vale más un peine por lo que desenreda.


16.8.26

Víctima

 
—Soy víctima de mi significado —dijo la palabra libertad—. Detesto estar en tu boca venenosa. Empiezo a tener síntomas.

12.8.26

Eclipse


A pesar de que fue la Luna la que le hizo sombra al Sol, el protagonista del día fue él.

10.8.26

I El tiempo


Los árboles secos me hieren los ojos.
Cada hoja seca que piso me duele en el zapato.
Los pinchos me pinchan como agujas en el dedo sin dedal.
El agua que no cae por el chorro me seca el alma. 
La alberca enterrada me desentierra
la violencia del tiempo.
Arrasado mi paisaje solo me queda 
hacer acopio de mis tesoros y ponerlos a salvo.
La memoria y la palabra los proteja
y la Piedra les de cobijo.


9.8.26

II El tesoro


Cada hoja que piso al pasar

cada paso que doy al caminar

es tiempo que vuelvo a desandar.


Las risas perpetuas bajo el chorro del agua

La rana verde en la alberca

El caballito de caña

La rueda que rueda

El columpio del almendro

La hoja de limón

El olor de la mandarina

El primer corazón en el tronco del Paraíso 

La trampa cruel del pajarillo

El cigarrón en el calcetín

La chispa del pedernal desprendido

de tu mole pétrea.


Hacia ti camino

para hacerte ofrenda de mi tesoro.