25.2.26

Abandonos


El dia que se marchó

no le pidió disculpas 

por dejarla a oscuras 

sin luz para alumbrarse 

sin sangre para vivir 

sin corazón para sentir. 

Le dejó

la cama sin hacer

la nevera vacía

el coche sin gasolina

los platos sin fregar 

la basura sin tirar

la ropa sin recoger

la pierna herida

el alma dolida

y ni agua en la mesilla.


Pero antes de morir

él volvió.

llamó a la puerta 

y suplicó que lo enterraran

con su mujer. 


Ella resucitó antes del tercer día 

y desde fuera le gritó

disculpa si te dejo solo

y en penumbra.

Necesito toda la luz para 

alumbrarme

Todo mi plasma para vivir. 

Y todo mi corazón

para olvidarte.


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