21.2.20

Zorro


Pozo sin fondo,

fondo sin forma,

forma sin alma,

alma de zorro.


Zorro del aire

aire sin vida

vida de nadie

vida perdida.


Zorro del aire,

aire sin nombre,

bosque infinito...

¿Dónde te escondes?


Zorro del bosque

¿Donde te escondes? 




3.2.20

Camino


 Camino

Si miro atrás y veo el camino andado

con las  pisadas de mi pobre corazón sobre la tierra

y me siento cansada  en un recodo

a escuchar un manso  murmullo de aguas cercanas

y me extasía su sonido...

Si los pájaros cantan alborotados en la tarde

y aplico mis oídos para mejor escuchar su canto

y me deleito con sus trinos...

Si miro el cielo inmenso que me cubre

y las estrellas titilan y la luna asoma esplendorosa

y abro mejor mis ojos para verlo todo

y me extasío  con su existencia....

Y si después de mirar cierro los ojos emocionada

y quiero acampar aquí y hacer la noche

espabilo y extiendo mi tienda,

clavo  en la tierra los clavos

estiro los vientos

levanto la lona en este llano

y aquí aposento mi austero lecho:

¡Dejadme que duerma!


Poema escrito en 2003.

Canción: Voz y música: IA. año 2025. Publicada en este Blog 







***




 

2.2.20

Tiempo

 

Cada vez queda menos tiempo 

para darle tiempo al tiempo.

                                   

1.2.20

Magos.

¿Tendría que pedir perdón el iluso al mago por creer en su magia? ¿O tendría el mago que estar satisfecho de su logro?

¡Magos que os asombrais de aquello que procurais!

del 22-2-2025




4.1.20

Vida mía

Vida mía

Confundida con mi soledad estuve

en una eternidad dolorida

en una noche interminable

de amargas lágrimas derretidas.

Arrebatarme el corazón hubiera querido

tirarlo para no sentir más amor inútil.

Ser piedra, se hierro, ser de acero frío

o fundirme en un soplo con el viento

o convertirme en lluvia que va al mar

y se pierde en el camino

regando los campos

donde crecen las margaritas y los lirios.

Porque mejor flor hubiera querido nacer

o árbol o pájaro para volar

que corazón partido de mujer.


Mas entregué mi alma a los brazos de la vida

por si ésta devolverme quisiera

tantos besos perdidos de mis labios

tanta joven pasión muerta o prisionera.

Y mis sienes sintieron un dolor incesante

mientras un amor me nacía

en los brazos de otro amante.

 

Pasó el tiempo

y el amor no es eterno para nadie

y mis lazos solo de amor eran.          

No ataban cuerdas de costumbre

ni el techo de la casa común

ni el calor de la misma lumbre

Y un buen día como un suspiro

el amante que me regaló

aquellos cálidos besos perdidos

se fue por donde mismo vino.


Y  me quede sola con mi nombre

el silencio inundó mi  casa

la luz entraba de forma diferente

mi cuerpo ya no temblaba.


Pero nunca más

quise ser piedra

ni acero frío

ni flor,

ni viento

ni pájaro

ni mar; aunque a veces lo dudo. 


El amor cada vez es un milagro

 

( Escrito en 2001-2003 y adaptada para canción en suno en 2025)



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3.1.20

En la sombra

El calor quema, abrasa,

la calle se derrite

Mi casa es un refugio de sombra

Este infernal verano

presiento soledad

deseada como la sombra

Me abandono

al deleite del paso lento del tiempo 

al sereno existir en la sombra

Y me llegan recuerdos de ti

tan lejanos ya

como  las sombras

El calor quema, abrasa

La calle se derrite

Mi casa es un refugio

en la sombra.


Escrito en 2005

2.1.20

Déjame el sueño


Deja que el sueño
permanezca en mi por siempre
que mis mañanas sean suaves 
si te recuerdo
que me venga a la boca
un dulce sabor a beso
que me enrede la razón
y me sepa a caramelo. 
Deja que el sueño
me pinte azules alas para el vuelo
que mis despertares sean altos
si te recuerdo
que me llegue de tus manos
la suave caricia de amor secreto
que me inunde el corazón
y me lleve hasta los cielos.

                        Escrito en 1997-98

13.12.19

Recuerdo


La muerte triste se llevó tu risa
y tu nombre feliz de día de fiesta,
madrugó la maldita parca
y pisó el huerto donde crecían los frutos
de tu juventud.
¡Qué adiós más súbito compañero!
¡Qué amarga verdad tu muerte!

Nos queda tu imagen
el recuerdo imperecedero
de tu desbordante vitalidad
la herencia de tu trabajo generoso
el eco de tus bromas
y la ausencia casi palpable de tu compañerismo.


En recuerdo de Domingo Ruiz Vázquez, que murió el 8 de mayo de 1988, a los 22 años.
Escrito el 10 de mayo de 1988. 

29.12.17

Imagen digital


29.9.17


Historia, escritura, lectura. Paz, tranquilidad y buenos alimentos. El mar. Una buena película. La uva moscatel. Un latido extra. El sol en invierno. El olor de la primavera. Los pájaros. Una buena serie de televisión. Serrat. Un pueblo con Historia, una ciudad con monumentos, un paisaje de montaña. Sin ruido, sin estrés, sin prisas, sin teléfono fijo. Una ducha caliente. Una tapita de atún aliñado en el bar de la plaza del pueblo. Mi nieto. La vida.

29.11.15

Imagen digital -


17.7.15

21.5.15

Imagen digital ✓


Imagen digital de Ulla Ramírez

18.3.15

Como decía mi padre...

 ....estoy pensando que es mejor no pensar.

20.2.15

Dice mi padre...

...que está pensando que es mejor no pensar.


(87 años)

20.1.15

Entre la realidad y el laberinto


Paco fabrica su mundo a la medida de los 87 años que cumple hoy. Anoche, en la cama, cogió a su mujer de la mano y le propuso ir a comprar pescado a la playa; muy temprano, antes de que los lugareños se llevaran el que sale en el copo. Luego, se entretuvo durante un buen rato cantando canciones de rueda, de las que se cantaban cuando era mozuelo por las cortijadas de Benajarafe.

"Si tu padre quiere un rey
la baraja tiene cuatro
Rey de copa, Rey de oros
Rey de espada, Rey de bastos.

Mi padre no quiere un rey
porque no me lo merezco
pero no quiere que me siente
a guardar ningún estiércol.

Y que vengo de la churipampas
churripampas, churripleros
mi novio con otra novia
y yo con este salero." 
.....                     

29.8.14

1.8.14

De sapos y dinosaurios

A este paso no habrá charca que pueda albergar a tanto príncipe convertido en sapo. Ni meteorito que valga para extinguir a tanto dinosaurio. 

30.7.14

12.7.14

Feliz durmiente

Él la despertó con un beso. Ella nunca se lo perdonó.

10.7.14

Encuentro

El cuento es el lugar donde tú y yo nos encontramos. Luego, cada uno tiene su novela.

25.5.14

La Avaricia

Lo malo de la avaricia no es que rompa el saco, sino que lo que sale de dentro está podrido.

2.4.14

Fragmento del Paraíso




La  casa donde vivíamos estaba a tres kilómetros del pueblo y de la playa;  en un cerro y casi en el centro de un círculo que dibujaba el horizonte. Por el norte, cerros más altos llenos de olivos y almendros y en el horizonte el cielo, por el sur cerros más bajos con viñas y huertos, y en el horizonte el mar. Abajo, a sus pies, el pozo y la cañada, nuestro río.

La casa tenia dos naves; eran de muros de piedra muy anchos. La delantera y principal fue la primera que se construyó. Tenía el suelo en blanco y negro,  el clásico ajedrezado, y el techo de obra. Mientas la parte trasera, a pesar de ser más nueva, tenía el suelo de tierra y los techos de caña y madera. En esta segunda nave estaba la cocina, un cuarto trastero en el que había un ropero antiguo con una luna que a mi me parecía entonces muy grande porque yo era pequeña, y un corral donde mi abuela  criaba gallinas y conejos.

Delante de la primera nave, había un porche con un poyete también en blanco y negro. El porche miraba al pozo y a los huertos de abajo, que se encontraban  a unos cien metros bajando por un caminito estrecho y en pendiente. A mitad de camino se encontraba la alberca grande, donde nunca nos bañábamos porque estaba muy sucia. Nos decían que tenia serpientes venenosas y larguísimas, pero nunca llegamos a ver ninguno de esos monstruos y sí alguna que otra inofensiva culebra de agua. Lo que sí tenía la alberca grande era muchas  ranas y, durante un temporada larga, también tuvo peces de colores. Cuando subíamos por la cuesta del pozo a la casa, con los cántaros o los cubos de agua, aquel era el sitio de descanso. Allí nos entreteníamos jugando a perseguir hilanderas o a tirar piedras al agua. Se nos pasaba el tiempo volando curioseando en los huertos cercanos, comiendo guisantes o habas crudas. Alrededor de la alberca grande había un chirimoyo, un granado, orégano en el mismo caño del salida del agua de la alberca y algunas pitas grandes con pitones tan altos como palmeras. Había también allí un precioso Paraíso.


22.3.14

sms

No me llames a la oficina, me han despedido. Tampoco al piso, me han embargado. Al hospital, ni te molestes. Y a la policía, ni una palabra. Te espero en el fondo del lago. 
                                                          

Cabezaloca

«¡Manolito...tienes la cabeza llena de serrín!», le decían niños y mayores al loco del pueblo. Un día, ya cansado, Manolito se pegó un tiro en la sien. De su cabeza salieron diminutos pájaros azules.
 

14.3.14

Fragmento del Paraíso.


Por la mañana me despertaba el sol que cruzaba la ventana para deslizarse suavemente por mi cama. Los domingos, antes de levantarme, mi abuela preparaba el baño. Lo colocaba en el centro de la habitación y situaba muy cerca el brasero con los carbones encendidos; me acuerdo como agitaba el soplillo hasta verlos enrojecer. Luego, con cuidadosa parsimonia, disponía mi ropa limpia en la silla baja de enea mientras se calentaba el agua en la cocina. Cuando estaba a punto de hervir, la vertía en aquella bañera redonda de lata y la mezclaba con la fría hasta conseguir la temperatura adecuada. Cuando todo estaba perfecto, solo entonces, me dejaba que me introdujera en baño de zinc, culminando la ceremonia cuando esparcía sobre los carbones incandescentes del  brasero unas ramitas de alhucema y toda la habitación se impregnaba de un olor celestial. En verdad, allí, estábamos más cerca del cielo que de la tierra, porque el lugar que pisábamos era el Paraíso verdadero.

 


12.3.14

Dicen las malas lenguas...


...que el Patito feo fue feliz solo un segundo, justo el que tardó en caer desmayado de la impresión en las profundas aguas en las que se miraba cuando creyó ser un cisne. No nos consta que esto fuera cierto, pues Hans Chistian Andersen nos contó la historia de otra manera.
 
 
Fotografía de Juanka Viñolo






Liberado

"Por fin libre", pensó el personaje cuando el autor puso punto final a la novela.

9.3.14

Póstumo

Me dibujas con estos garabatos a los que llamas letras. Me llamas Roberto; un nombre que ni siquiera es el mío. Acaso describes brevemente mis ojos cargados de odio y mis zapatos llenos de barro. Luego, te detienes un poco más en mi alma, resentida por el artificio de esta existencia prestada; siempre a tu servicio. Ahora, me entregas un arma y por fin me enfrento contigo.

7.3.14

Pérdidas #

 
Él le pidió tiempo. Ella se lo regaló y lo perdió para siempre.