31.12.25

Carta de noche vieja

Querida familia, amigas y amigos: 

Desear Feliz Año Nuevo este año no es como otros años. Hubo demasiados acontecimientos negativos en este año 2025 que se acaba. 

Deseo que se acaben las guerras, que llegue la Paz justa a Palestina, que se haga Justicia a los bárbaros genocidas, que se acaben los bulos y mentiras, que se esclarezcan las dudas, que no haya más Danas sin alertas, que se deje de construir en zonas inundables, y que nadie duerma debajo de un puente ningún día del año. 

Deseo que tengáis salud lo primero, pues sin salud no se disfruta de lo demás, lo necesario para vivir decentemente y el amor de los vuestros todo el tiempo que podáis; la vida vuela. 

Deseo que dure nuestra amistad y que haya muchos veranos como los de 2025;  para mi lo mejor del año. 

Deseo que la amistad sea un puente, unas manos siempre tendidas, una puerta abierta, un abrazo, un estar. Que sea diáfana. Que perdure el cariño cálido pues no hay cariño frío. 

Deseo una buena Noche vieja para todos en compañía de seres queridos y amigos.

O con el amigo invisible. Ese con quien hablamos en silencio o en voz alta.

Deseo un Feliz año nuevo 2026 a todos y todas.

Besos y abrazos sin lluvia, sin frío ni tristeza. 

Ulla.

28.12.25

Iluso

Lo que no se encuentra solo existe en el corazón del que esperó encontrarlo.

20.12.25

El despertar

Escuchó decir «espabílate, que dentro de una hora estoy ahí». Se despertó de la misma alegría y la sonrisa se le perdió del rostro. 

16.12.25

Archipiélago


 Somos          

                  islas 

              
 Y         el           

 

mundo
                      
                      
que      nos     rodea

                                
                    un               

                        archipiélago

                  sin             puentes.  



14.12.25

Archipiélago

Se veían luces al anochecer, se escuchaban voces cuando el viento era favorable, pero nadie se atrevía ni a mojarse los pies. El agua no tenía fondo, decían.

Un día, comenzaron a tender un puente. Al principio era frágil, hecho de palabras, imágenes y canciones. Los habitantes de la isla se pasaban las horas añadiendo piezas, puliendo sus aristas y sus perfiles, sin cruzarlo nunca. Admirando su obra.
Los pocos que se atrevían a caminar sobre él sabían que el puente no era un lugar para habitar, sino un sitio de paso. Pero no levantaban la vista.
Después de mucho tiempo, alguien entendió. Fue entonces cuando descubrieron que vivían en un archipiélago.

13.12.25

Arte

Existe un amor por amor al arte.
El arte te toca, te emociona y te sostiene.

10.12.25

Hoy

No me llevéis rosas a la tumba, traedme abrazos a la vida. 

Frío

El frío de diciembre se nos cuela en el alma por las rendijas de los recuerdos. 

Puentes

Nos faltan puentes de doble dirección entre islas de un mismo archipiélago.

8.12.25

Somos

Emocionalmente, metáforas de situación. 

Greguería

Nacemos sin guión y vamos improvisando. 

Relatos

Somos un relato en construcción. 
Lo que escribimos nos narra y lo que nos narra nos construye. 

Motivaciones

A lo mejor no escribo para que leas mis cuentos, sino a mi. 

La noria de la vida


Fíjate que yo pensaba

que ya no me quedaban lágrimas,

pero soy de extremos

Hoy abajo 

mañana arriba

La noria de la vida. 

5.12.25

Palabras

A veces, amanecía “serena” y todo parecía encajar sin esfuerzo. Otros días, despertaba “duda” y el mundo le quedaba grande como un abrigo ajeno. Había mañanas en que era “fuga”, y una vez –solo una– apareció siendo “despedida”.

Un amigo le dijo un día:

– El problema es que no decides quién eres.

Ella sonrió.

– No es que no decida quién soy —le respondió—. Es que soy lo que siento y siento lo que digo. 

Y se marchó sin decir nada más, por temor a convertirse en “final”.


Respirar

Entre palabra y palabra improviso la respiración.

4.12.25

Ahora que estamos reunidos.


Ahora que estamos reunidos,

con flores rojas y velitas sobre la mesa,

vamos a encender las verdades

que diciembre maquilla o niega.

Por el mar van cambiando las corrientes,

por el mundo se extienden las sombras,

y en las noticias se olvidan los nombres

de aquellos que ya nadie nombra.

Lucen altas las cabezas impostoras,

mientras tantas vidas se apagan sin ruido;

y la fiesta levanta sus copas

con brindis de humo y olvido.

Mesas que casi rebosan, y ruborizan,

pero afuera el invierno es cuchillo;

hay un niño durmiendo en la escarcha

y un futuro temblando de frío.

Paz de envoltorio y mentiras,

regalos de silencio y cartón;

qué fácil comprar la apariencia,

qué caro sostener la razón.

Calles vestidas de plata y de espejos,

que en cada esquina esconden una grieta,

compromisos que sobran de lejos

y abrazos que faltan de cerca.

Y aquí estamos: brillando por fuera,

y por dentro, pagando la fiesta;

Y al final de tanta luz derrochada

se nos queda el alma apagada.


Lucen altas, brillando impostoras,

mientras tantas vidas se apagan sin ruido

y la fiesta levanta sus copas

con brindis de humo y olvido.






El frío de diciembre se nos cuela en el alma
por las rendijas de los recuerdos. 


2.12.25

Diciembre

Diciembre me indispone. Desde las primeras horas del día uno, ya siento el cuerpo rendirse: un peso turbio en las piernas, un zumbido en los brazos, un tambor en la cabeza. Llegan luego las náuseas, la angustia que se aferra al estómago, las urticarias que brotan como pequeñas protestas del alma. Las prisas malhumoradas.

Me aterran los almanaques que pasan páginas como si dictaran sentencia, las apps que recuerdan tareas que no quiero ver, los cohetes que anuncian fiestas que no deseo, y ese coro publicitario de turrones que invade cada rincón. Y lo peor: el desfile interminable de catálogos y aplicaciones de compras, auténticos heraldos del caos.

Que alguien detenga diciembre.

Que alguien lo ponga en pausa, lo silencie, lo exilie.  

Por favor, que lo suspendan.

Que suspendan diciembre entero y enero de todos los calendarios de mi vida. Saltémonos el invierno. Y que llegue pronto la primavera como mejor regalo de la Navidad que nunca existió.



30.11.25

Adiós a noviembre


Nunca pude parar el tiempo, pero a mi también me gustó tu silencio, tu luz de mariposa, tu calma. Sé por qué me gustas.
Eres el mes de antes de todo.


29.11.25

Imaginado


El ser invisible acentúa la imaginación. Cuando se hace presente, tus ojos ven lo que imaginaron: la belleza o el monstruo, el gigante o el molino. 



23.11.25


Dibujé

un amigo invisible en la pared

y le puse tu nombre.

Un día sin Tí


A lo largo del día, casi sin darme cuenta, atravieso distintos estadios del querer. Antes no sabía leerlos y tanta emoción en tan poco tiempo me inquietaba y aturdía. Era vivir en el trapecio.

Ahora, en cambio, disfruto de los buenos días que te doy al levantarme, con esa luz tenue que apenas roza la habitación. Te saludo como si no te conociera y, aun así, estuvieras ahí desde siempre. Todavía medio dormida, con la mente a medias, te digo lo primero que me sale antes de probar el primer sorbo de café.

Ya sabes que, sin ese amargor caliente, no termino de despertarme ni de ordenar las distancias.

Cuando avanza la mañana y el cuerpo me ocupa del todo, empiezo a preguntarme dónde andarás, si tu día te está tratando bien, si el frío te ha rozado la cara. Entonces me viene un sentimiento casi maternal, aunque la biología no lo sostenga.

Podríamos ser hermanos extraviados, pero esa idea siempre la desecho.

Por la tarde, cuando escribo y el tacto del papel o del teclado me ancla, te siento más cerca. Es una cercanía tranquila, de camaradas, como si nuestras manos trabajaran en paralelo aunque no estemos en el mismo lugar. En este silencio, tu presencia tiene textura. Tú me inspiras.

A la hora de la cena, te imagino entre cuchillos y platos, con el vapor subiendo como una niebla tibia. Te veo probando algo, cerrando los ojos un segundo para comprobar si está en su punto.

“Pon una ración más y voy”, pienso dejando escapar una sonrisa, y me sorprendo con ese: “ojalá pudiera estar contigo y saborear tu manjar”. 

Después de cenar, cuando por fin me relajo y todo alrededor se vuelve más lento, llega la hora más difícil de nombrar. Es cuando te imagino con una nitidez casi táctil: la distancia se acorta, la emoción me allana.

Y el querer se convierte en amor. 

 

Tí  es nombre propio y tiene un bonito acento.


20.11.25

Poderosos necios

Hombres necios que acusáis, al pobre y humillado sin razón, sin ver que sois la ocasión del dolor y el odio que sembráis.


18.11.25

Greguería


Los relojes de noviembre encogen como los jerseys de lana en la lavadora.



15.11.25

Aforismo

Quien no llora no mama y quien no mama llora de hambre. 

                         

14.11.25


Si muero de muerte natural,

moriré en invierno 

con el alma hueca y los pies congelados. 

Soy un cuerpo al que la lluvia empapa

y el frío hiela de madrugada.


Quisiera volver a la primavera, 

sentir que la tierra me sujeta, 

que la savia me sube por dentro, 

que las flores silvestres

me cosquillean la piel,

que un hálito de esperanza

me ancla a la vida. 


La espera me inquieta. 

La incertidumbre me espabila.


Quiero volver al verano

 del calor húmedo,

 de la tierra quebradiza y seca.

 A la estación donde llegó tu tren

 de las diez. 

 Y parar el reloj.


Pero aquí estoy plantado, 

desnudo de de tí, 

despojado de mi corteza.

Y el corazón expuesto.


¿Vendrá otra primavera

 sin la incertidumbre de la espera?


Quizás yo siga aquí, 

con las ramas secas abiertas al vacío.

Hasta que caiga

como caen los árboles secos 

que alimentan la tierra.


Ya noto que mi pulso se debilita.


13.11.25

El hijo de la mañana


De nuestra juventud enamorada

quedó de tu cuerpo en el mío 

como un ancla

hecho verbo de carne y amor

el hijo de la mañana.

Ese niño que se hizo gigante

y que ahora te levanta

con sus brazos

para ver la luz del alba

permanece claro.

Es la suma de nuestros días,

la juventud, la libertad, el amor,

una inmensidad 

en poco tiempo condensada,

y el futuro común multiplicado 

de aquel pasado conjunto

que aún nos contiene.



11.11.25

Greguería

 Un sombrero en un escaparate es un adorno sin cabeza.

Perdido

Le echó de menos tanto... sin haberlo tenido nunca, que pensó que en otro mundo ya le tuvo y le perdió.

6.11.25

Esencia


En Noviembre me visto de espera.


Como si alguien de este mundo

sin cuerpo

fuera a volver.