La crisis de los tres cerditos

Todo el mundo sabe que los tres cerditos prepararon un caldero con agua hirviendo en el hueco de la chimenea y que el lobo cayó en él y salió de allí a toda prisa y escaldado. También sabemos que, a partir de entonces, los tres decidieron vivir juntos en la casa de ladrillo y cemento del tercer cerdito, más fuerte que la de madera o paja que había tumbado el lobo con sus soplidos. Pero lo que no sabe nadie es que, aunque trabajaron mucho, mucho, mucho, vino una crisis y no pudieron acabar de pagar la hipoteca. El banco, entonces, les embargó la casa de ladrillo y cemento y tuvieron que hacerse una de madera y paja. El lobo, de todos modos, no volvió a molestarlos, porque hacía horas extras en el cuento de Caperucita.

2 comentarios:

Raquel Bazán dijo...

De veras que usted sí sabe de cuentos y cómo contarlos!!!!

Rubén Pesquera Roa dijo...

Muy buenos estos «recuentos» de hadas...