16.6.10

La caracola


En un rincón a la izquierda, tras la puerta de madera pintada de verde, sobre un blanco y almidonado tapete de croché extendido sobre una pequeña mesa oval, está la caracola, como una radio sin botón a la que sólo hay que pegar la oreja para oír la única melodía posible: el mar. Es de suaves colores marrones, rosas y anacardos y se riza sobre sí misma como las olas que la han arrastrado desde la profundidades del mar hasta la playa. Los chiquillos porfían para tenerla como se porfía por obtener un premio. Hay quien dice que no oye nada. La niña se acerca al tropel, altiva, mandamás de la cuadrilla, la coge, más bien la roba de las manos del chiquillo labrador. Y acercándosela al oído, cierra los ojos para escuchar intensamente aquella música lenta y acompasada como las mecidas de una cuna que le trae a la boca un fuerte sabor a sal y a la memoria recuerdos del último verano. Y en un suspiro suelta la queja: qué pena, es el eco del mar que está prisionero.

 Escrito en julio de 1983

20.5.10

EL ILUSIONISTA

Érase una vez un mago vestido de gris. Gris era su traje, gris su camisa, su corbata era gris y hasta su maletín tenía grandes letras grises anunciando su profesión:


Un día, en la plaza pública del pueblo, el ilusionista gris dio una función y a ella acudieron los más grandes aficionados a la magia: los niños.
La función estaba resultando magnífica, todos aplaudían y lanzaban al aire alegres gritos de admiración. Pero el ilusionista quedó impresionado por los ojos de un niño que lo miró todo el tiempo fijamente sin tan siquiera esbozar una sonrisa. Al terminar el espectáculo el ilusionista se acercó a él y le preguntó: ¿por qué estás tan triste, no te gustó mi magia? Y el niño le contestó: "no sé, siempre soñé que la magia era de colores”.
Al día siguiente volvió el ilusionista a representar su función vestido de rojo y buscó entre el público al niño de la mirada triste. No lo encontró. Al día siguiente su traje fue azul, pero el niño no estaba. Y vistió el ilusionista todos los colores del arco iris, uno por uno, día tras día, con la esperanza de encontrar al niño sentado frente al escenario y arrancar de sus labios una sonrisa. Pero el niño no volvió.
Pasaron las semanas, los meses y los años, y un buen día apareció en la plaza del pueblo un bonito cartel con letras rojas, azules y amarillas anunciando un gran espectáculo de magia:

LA ILUSIÓN AL ALCANCE DE TU MANO.


La plaza se llenó esta vez también de niños y el ya viejo ilusionista apareció encima del escenario vestido con un deslumbrante y maravilloso traje de colores. De pronto, quedaron sus ojos clavados en la fila numero ocho y sintió un estremecimiento.  Allí estaba,  con la misma mirada perdida y triste de aquel niño decepcionado que ya era todo un hombre. Su gesto lo decia todo.

 “¡Oh...pero... si me vestí de colores por tí!”,  le dijo el ilusionista cuando acabó la función.

El hombre triste se encogió de hombros y le  contestó al mago con una forzada sonrisa en los labios: “Si, pero ya no creo en la magia”, se dió la media vuelta y se alejó lentamente de la plaza.

Aún pudo escuchar a lo lejos el grito esperanzado del ilusionista: "¿entonces por qué volviste?”.

13.5.10

La sonrisa eterna


A los pies de la cama, el fotógrafo le pidió un último esfuerzo:
—Vamos, doña Paquita, sonría al pajarito, sus familiares se lo agradecerán.
Ella pensó en su hijo, enrolado en el frente republicano, deseó con todas sus fuerzas que algún día viera aquella fotografía y le dedicó una cariñosa sonrisa maternal en el momento del disparo.
Al día siguiente, doña Paquita murió antes de que llegara la mala noticia.
Hoy, ochenta y siete años después, doña Paquita nos sonrie desde la pared.


30.4.10

10.2.10

Imagen digital


21.10.09

Imagen digital


25.9.09

Imagen digital

9.9.09

Imagen digital


Hojarasca


2.9.09

Cara a cara


24.6.09

Imagen digital


7.6.09

Imagen digital




6.5.09

Asturias de mis amores...

fotografía de Jessica

Viaje a Asturias


30.3.09

Entrevista a Paco Ramírez, un niño huerfano de la guerra Civil

Esta entrada no es un latido extra, son dos, o se podría decir que muchos, una taquicardia de sentimientos desde mis raices hasta mi rama, mi única rama. Para que más palabras, que hablen Ellos (enlace)

https://m.soundcloud.com/juanlusanchezsonido/paco-78-pentium-75




22.3.09

Imagen digital

12.3.09

Imagen digital

5.3.09

libélula

28.2.09

El tiempo



Imagen digital +

12.2.09

26.12.08

22.12.08

15.12.08

26.11.08

Imagen digital:


6.10.08

Clave


Soy la reina de mis mares. Neptuno no me convence: la llave no está en la fuerza sino en el corazón.



25.9.08

Mi más grande orgullo

"El miércoles me voy de Zaragoza. Llegué un lunes 4 de septiembre de 2006 (diosmiodemivida: ¡¡¡dos-mil-seis!!!) con una maleta y una mochila pequeña y salgo con cajas y cajas, que tendré que meter en una furgoneta. Supongo que eso es señal de que “confieso que he vivido”, como dice uno que yo conozco.
Tras unas merecidas vacaciones en el desierto con playa más cercano que hemos podido encontrar, llega el momento de embarcarse en un proyecto nuevo. Cambio radical. Seguramente, el paso que voy a dar es uno de los más arriesgados de mi vida: me va a situar delante del espejo, ahí, frente a mis miedos y mis vocaciones. Frente a mis mediocridades. Y el reflejo me dirá: “¿no querías periodismo? Pues toma periodismo”. Ahora tengo que estar a la altura.
Me voy a Gijón. Comienzo a trabajar en Piraván, una productora de reportajes, documentales y exposiciones enfocados al periodismo social, al periodismo en lugares en conflicto, al periodismo para dar voz a los que no tienen, al periodismo como catalizador de cambio social para una convivencia más justa. Periodismo y derechos humanos. ¿No era para eso para lo que casi todos empezamos a estudiar Periodismo? Pues ahora toca ser coherente. A ver si soy capaz.
Piraván ha producido en el último año reportajes para prensa, documentales para televisión y exposiciones sobre conflictos en Senegal, Mauritania, Líbano, Colombia, Guatemala o Nicaragua. Organiza cada año seminarios y encuentros en diferentes partes del mundo. Entre esos eventos, está el Encuentro Internacional de Fotoperiodismo de Gijón, del que os he hablado ya varias veces.
Y la guinda. Voy a tener la suerte de trabajar con Javier Bauluz, y premio Pulitzer español y director de Piraván, y con Patricia, Lydia y atemporal, 3 de las personas a las que más quiero en este mundo.
Voy a entregar todas mis ganas, mi trabajo, mi esfuerzo, mi vocación y mi pasión por hacer grandes cosas en este nuevo proyecto. Algunas ya las tenemos pensadas… pero todo llegará. Vais a tener noticias nuestras.
¡A volar!"
El oyente

17.7.08