27.2.26

Niebla


Te irás...
Y no me alcanzará ya la fantasía.
Tu imagen se me irá diluyendo en mi propia niebla.

26.2.26

Mundos


Estabas en tu mundo porque no había nada más interesante. 

El otro era solo un espejo con wifi.

Un lugar donde contarte. 

25.2.26

Abandonos


El dia que se marchó

no le pidió disculpas 

por dejarla a oscuras 

sin luz para alumbrarse 

sin sangre para vivir 

sin corazón para sentir. 

Le dejó

la cama sin hacer

la nevera vacía

el coche sin gasolina

los platos sin fregar 

la basura sin tirar

la ropa sin recoger

la pierna herida

el alma dolida

y ni agua en la mesilla.


Pero antes de morir

él volvió.

llamó a la puerta 

y suplicó que lo enterraran

con su mujer. 


Ella resucitó antes del tercer día 

y desde fuera le gritó

disculpa si te dejo solo

y en penumbra.

Necesito toda la luz para 

alumbrarme

Todo mi plasma para vivir. 

Y todo mi corazón

para olvidarte.


22.2.26

La verdad. Canción


El reloj marca la hora de costumbre, 
en la mesa se miran de paso. 
Las palabras gastadas suenan huecas
y todos los días parecen lunes.

Se repiten los besos aprendidos, 
las preguntas sin ganas de hablar.
Se sonríe por no romper el día,
se finge normalidad.

Duermen al lado de un cuerpo
que ya no sabe abrazar
en el espacio que queda
el vacío no se va.

Siempre se va pronto, 
siempre llega tarde, 
el tiempo es buena excusa
para no quedarse. 

Y no es un día, 
ni una estación 
es no sentir la vida 
es sentir el desamor. 

No les cubre el mismo cielo,
no les salva la misma fe. 
ni sienten el mismo miedo. 
ni la misma forma de caer. 

Se apaga la luz del día
No queda nada que fingir. 
La verdad se sienta en la cocina
y sabe decidir.

Letra: Ulla Ramírez . 
Voz y música: Suno. V4.5





21.2.26

Doble vida


Toda la vida
has tenido una doble vida.

Una caminaba contigo

por calles de luz

otra se desplegaba

detrás de tus párpados

como un mapa secreto.


Si un juego quedaba inconcluso

la noche lo terminaba

sobre un tablero de sombras

entre risas que nadie escuchaba.


Si el invierno te encerraba

con cerrojos fríos

el sueño abría un océano

donde las olas pronunciaban tu nombre.


Si leías amores que no eran tuyos,

al dormir alguien tomaba tus manos

como si los libros hubieran aprendido

a quererte.


No dormías la vida

la tejías en dos hilos paralelos.


No sé de qué te quejas,
vida mía.

Sentir


Silencio que dueles y acaricias.
Viento que ronda las esquinas de mi casa.
Lluvia que lloras a escondidas
en los márgenes del río de mi cuerpo.
Tienes nombre, 
pero no te puedo nombrar sin quebrarme.

20.2.26

El dilema


 —El sol despunta por el horizonte. El mar sube. Nos quedan dos días. Tenemos que elegir.

— Comamos. Necesitamos energía por si se presenta la ocasión de usarla. Estás delgaducha.

—No quiero comer. Elijo hablar. Hablaré antes de que el mar nos alcance. Es lo que me queda. Contar quién soy.

—¿Para quién?

— Para Ellos,  para los que nos obligan a elegir.

—Come y no hables. 

—No.


18.2.26

Alimentos


No solo de pan vive el cuerpo. A veces, la conversación alimenta más que un plato.

17.2.26

Hacerse la muerta


La rana no estaba muerta. Se hacía la ahogada para evitar la mirada del príncipe convertido en sapo. 

15.2.26

Sótano


Me mudé al sótano, tengo revestimiento hidrófugo e ignífugo. El agua ni cala ni traspasa, el fuego no se inflama, la llama no se propaga. Huele a tierra y el futuro toca mis pies. 

13.2.26

Añoranza


Añoro la tinta de tu pensamiento, le dijo la hoja en blanco a la pluma.


9-8-24

11.2.26

Seis preguntas en busca de respuesta

 
¿Es la cruda realidad más cruda cuando se sirve sin cocinar?

¿Tiene receta la cruda realidad o cada cual la sazona a su gusto?

¿Se digiere mejor la cruda realidad lentamente o a mordiscos?

¿Quién decidió que la cruda realidad no podía llevar un poco de condimento?

¿Por qué la cruda realidad nunca llega guisada a la mesa?

¿Se puede ablandar la cruda realidad sin encender el fuego?

Respuesta: 

10.2.26

Maremotos

Desde niña y hasta bien entrada la treintena tuve sueños recurrentes. En  uno de ellos el mar subía de nivel y las olas gigantes cubrían el pueblo.  La primera vez que lo soñé no tenía referencias; ni la tele ni el cine habían llegado aun a mi vida. Eso sí, mi abuela y sus primas, con las que estaba muy a menudo, contaban historias de un maremoto que había sucedido en el lugar sin ahorrarse ningún detalle que ellas hubieran oído contar a sus abuelos.

Hace algunos años, cuando el famoso Tsunami, recordé esas pesadillas.  

Ahora, cuando veo en las redes o en los informativos las imágenes del mar arrasando los paseos marítimos, inundando la costa, también me acuerdo. Cada día veo más cosas que se parecen a mis pesadillas. Pero ahora no me despierto. 

De fantasma a fantasma

Lo importante era la esencia, pero fue mi sábana la que no te gustó. 

8.2.26

Greguería de Febrero


Febrero se guarda un día en la manga para jugarlo cada cuatro años.

7.2.26

Vivir y morir


Mejor morir de amor que de guerra.

Pero mucho mejor es vivir de amor.

4.2.26

Apagón


La chispa fundió la noche y el día buscó culpables donde solo hubo fantasía.


3.2.26

Invierno


El invierno congela los relojes y las horas resbalan. El tiempo tirita.