10.2.26

Maremotos

Desde niña y hasta bien entrada la treintena tuve sueños recurrentes. En uno de ellos el mar subía de nivel y las olas gigantes cubrían el pueblo. La primera vez que lo soñé no tenía referencias; ni la tele ni el cine habían llegado aun a mi vida. Eso sí, mi abuela y sus primas contaban historias de un maremoto que había sucedido en el lugar sin ahorrarse ningún detalle que ellas hubieran oído contar a sus abuelos. 

Hace algunos años, cuando el famoso Tsunami, recordé esas pesadillas.  

Ahora, cuando veo en las redes o en los informativos las imágenes del mar, inundando las costas y arrasando los paseos marítimos,  también las recuerdo. Cada día veo más cosas que se parecen a mis pesadillas. Pero ahora no me despierto. 

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