21.9.26

Realidad y ficción


Tendí la ropa. El baño de plástico se quedó vacio. Era azul.

Introduje una cámara de fotos pequeñita que me habían regalado. Y disparé. 

Yo no tenía ni idea de técnica fotográfica y me dió por jugar con ella. Hacía fotos a cosas pequeñas: una canica, una pompa de jabón, un cristal contra el cielo, un objeto de aluminio, caracoles y conchas marinas en el  agua de un vaso, lámparas encendidas... Desde cerca, desde abajo, al vértice, al límite, a la curva, a lo paralelo...

Lo que vi en la fotografía del baño de plástico me gustó. Azul y negro. El negro no existía antes. 

El baño de plástico era la realidad. Pero lo que yo ví en la fotografía  era otra cosa:  un Planeta suspendido en el espacio. En un espacio negro. 

De eso se trataba. De inventar una nueva realidad.  Era 2008.

Más tarde, empecé a escribir de forma esporádica. Y sin darme cuenta, hice lo mismo: escribir sobre la realidad poniendo el foco en otro sitio.

Y no me olvidé de mi planeta. Le añadí un punto de luz: un sol que empezaba a despuntar. Un sol naciente. 

Mi planeta me inspiró nuevas ficciones. Ficciones en busca de otra realidad. Algunas buenas y otras malas. Y una muy buena: me enamoré del punto de luz. 

Ahora tengo una ficción perfecta: muy alejada de la realidad. En otro universo.

Y el Universo es complejo.

Es 2026.


     Planeta azul con punto de luz no visible



2 comentarios:

  1. Planeta azul y el universo negrísimo... ese universo desconocido es donde guardo la poca esperanza que atesoro.
    La imaginación es un don que hay que liberar y dejar que vuele por donde le apetezca.

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