14.7.26
Escribir
28.6.26
El juego
—¿Y qué haremos luego? —le preguntó ella.
—Escribir un cuento sobre el juego.
—¿Y luego?
—Imaginar la siguiente jugada.
—¿Y luego?
—Tener bellos sueños.
—¿Y antes?
19.6.26
26.5.26
Final
16.5.26
23.4.26
Un libro
se resume en dos palabras.
Luego el libro se abre
Mientras haya palabras entre tú y yo
18.4.26
Finales
29.1.24
Escribir
Leo en voz alta lo que escribo y me tiene que sonar bien. Si el conjunto no tiene cierto ritmo, no lo doy por bueno.
Como no soy una escritora, los relatos que escribo son siempre mejorables. Pero la satisfacción que obtengo al escribirlos me compensa. Lo hago por necesidad.
Es mi mirada la que dejo en el relato a través del narrador o narradora o a través de algún personaje.
Lo más importante para mí es la primera frase. Ahí tiene que haber algo que haga que el lector sienta curiosidad y siga leyendo.
Como son relatos cortos, tienen por regla general uno o dos personajes. Tres ya son multitud. Aunque tengo algunas excepciones, como el relato Despoblación. Así que no hay muchas voces para expresar la idea central, que debe trasmitir alguna emoción. No siempre lo consigo.
En un relato corto hay que ir directa al meollo, al conflicto que tiene el protagonista consigo mismo, con el exterior o con el otro personaje y a cómo lo va a solucionar o afrontar. Nada de andarse por las ramas.
Y luego, el final, que yo casi nunca tengo en la cabeza hasta que no llega. Todo depende de lo que pidan el argumento y los personajes. A veces hay varias alternativas y hay que decidirse por una. A veces esa una es la que menos podías haber imaginado. Como en la vida.
