Absorto, ensimismado
pasmado se quedó el reloj
porque el tiempo dejó de importarle. Estupefactos los muros
testigos de su concentración.
Patidifusa su pluma,
quieta sobre el papel,
muda.
En suspenso la historia
que ella debía contar
¿Acaso importaba?
Abismada en sus palabras,
olvidó sus recuerdos como piedras.
Excitada su imaginación,
veloz cabalgadura.
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