No llevamos mapas.
Exploramos el mundo pequeño,
los amores imposibles,
los animales diminutos,
los humanos insignificantes,
los objetos enterrados en el olvido.
Su futuro es incierto.
No son fantasmas.
Viven aquí.
Pero nosotros manipulamos el tiempo.
Tienen miedo
y no pueden escapar.
No sé cómo acabará el relato.
Escribo para averiguarlo.
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