Ya no eres la misma.
y mira que las piedras duran
más que los hombres,
que ya el mundo se hizo así
y no tiene arreglo.
La máquina te rompió
y tu herida te cambió la fisonomía.
Pero conservas el aura de mito antiguo.
Mi tatarabuelo creyó la historia
que contaban por estas tierras.
Mi abuela me la contó a mí.
Yo se la conté a mi hijo
y a quien quisiera oírla.
Y escrita está.
Guarda también mi tesoro,
que el fantasma lo vigilará.
Lo tengo hablado con él
que anoche me lo encontré
en el camino de vuelta a casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Si no tienes cuenta de Google puedes dejar, si lo deseas, tu nombre en el texto de tu comentario.