Mostrando entradas con la etiqueta microcuento. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta microcuento. Mostrar todas las entradas

30.11.23

Historia imperfecta

Nunca lo alcanzaría porque él era un astro y ella escribía desde el subsuelo. Pero esa distancia no le daba envidia, sino un deseo irrefrenable de escribir.
De modo que por cada cuento mínimo que él colgaba ella escribía una historia imperfecta con algún hilo invisible que los uniera.
Así fue durante mucho tiempo, sin que él advirtiera su secreto. O, al menos, eso pensaba ella. Hasta que un día él escribió:
“El cuento es el lugar donde tú y yo nos encontramos, luego cada uno tiene su novela”.
A ella, aquel micro, le llegó directo al corazón y quiso seguirle el juego con otro. 
“Eché la sonda al fondo de mi pozo y allí encontré tus palabras”.
Y así fueron encadenando una historia tras otra en una especie de abrazo de dos desconocidos cuya única realidad común era la ficción. 

15.10.23

Inocencia

Aprendió los números contando estrellas y se enamoró del cielo. Era en las noches de verano cuando aquellos astros encerraban el mayor misterio ¿Cómo podía ser que estando tan lejos, su sonido le llegara tan claro? 

Hubiera inventado una escalera infinita de cristal o subido en alguno de aquellos monopatines de madera que usaban los niños de Benajarafe para rodar sin juicio cuesta abajo, haciéndose los valientes. Pero a pesar de su corta edad, intuía que aquel inmenso espacio había que recorrerlo de otro modo.

Probó la telepatía, de la que le habló su hermano mayor. "Sincronízate", le dijo él, aquella noche de la lluvia de estrellas, y ella se subió al poyete y se concentró en el cricri, repitiendo aquel sonido en voz alta mientras él se reía. 

Al final de aquel verano, alguien le contó la verdad: aquella misteriosa onomatopeya no era el sonido de las estrellas, sino el canto de los grillos.

Lloró lágrimas tan espesas como la grasa que escurría su abuela en la cocina después de cada matanza. Hubiera querido tener entonces un borrador de verdades.

--------------

* Primer relato escrito para participar  en el Club de lectura y Teatro de la Viñuela (Málaga). 



9.10.23

Astromelias

Un ramillete de astromelias adornaba la cama de aquella habitación decorada en tonos neutros. La puerta se cerró tras nuestros pasos. El espacio se hizo pequeño. Íntimo. 
Él dijo lo que había guardado durante diez años para mí: palabras de amor. Yo, sin embargo, no logré articular ninguna. Preferí la magia, un poco de brujería. El encantamiento.
El beso no se hizo esperar. Me abrazaba como un koala a su tronco. Me abandoné. Tembló la tierra bajo mis faldas. 
Al día siguiente, nos contamos todas las historias pendientes y pedimos nuestro helado favorito: turrón con coscurros de almendra.
Murió la princesa Diana aquel día en un demarraje fatal. Llegué dos jornadas tarde a la noticia. También murió mi gata; la enterraron bajo un vulgar matojo y no pude reprochar nada.
Fue imposible evitar otros encuentros, pero el amor era furtivo; al engaño siguió la culpa y diciembre trajo el frío de la despedida. 
¿Hasta cuándo? preguntó.
Hasta el infinito, le dije.
Y aquí estoy, fiel a la cita, con un ramillete de astromelias frente a su tumba. Diez años más tarde.
Hay amores eviternos.
Espérame.


*Relato creado para el Club de lectura de la Viñuela. Con diez palabras dadas.